¿Cómo estructurar un buen plan de ciberseguridad?

Comparte este post :

A pesar de que la seguridad informática es un tema del cual se viene hablando mucho y se ha hecho bastante énfasis desde diferentes medios comunicativos, es claro que aún son muchas las compañías que no entienden el riesgo de un ciberataque y las desastrosas consecuencias que acarrean si este se llega a materializar. Esto se puede ver reflejado en que, según un informe sobre la ciberseguridad en Latinoamérica realizado por la empresa Eset, reveló que sólo el 34% de las compañías encuestadas contaban con un plan de ciberseguridad (Marsh, 2022).

Esto es especialmente delicado dada la coyuntura actual donde los ataques cibernéticos son cada vez más especializado, las consecuencias son más devastadoras y están golpeando a un número creciente empresas, sin distinguir su tamaño, sector económico, naturaleza o ubicación geográfica.
Concientizarse sobre la criticidad de mantener un plan de ciberseguridad que permita prepararse ante un eventual ataque cibernético es imprescindible para asegurar la operación del negocio de manera ininterrumpida.

Es importante también destacar que tener un plan de ciberseguridad no se trata única y exclusivamente de contar con un documento, físico o digital, donde se enlisten una serie de actividades y que no se vuelve a consultar. Realizarlo es revisar a profundidad el estado de los procesos de la empresa, sus fortaleza, debilidades y carencias en todas las áreas y que involucren la seguridad de la información. 

También es necesario comprender que deben hacerse ajustes, cambios o implementar nuevas políticas dentro de los procesos para asegurar que se ejecuten las labores de manera segura y responsable con los datos corporativos. Esto solo es posible si se toma la decisión de las esferas directivas de la organización; no porque estas sean las responsables de la seguridad de los datos, sino porque es necesario que representen un modelo a seguir para sus empleados y usuarios.

Plantear un plan de ciberseguridad adecuado debe contar con actividades que permitan gestionar el riesgo desde todos los ámbitos organizacionales. Para ellos existen manuales y guías de estándares de calidad que pueden servir como base para conocer la ruta a seguir. Asimismo, existen consultores en ciberseguridad que están en las capacidad de apoyar el proceso, acordes a los requerimiento de cumplimiento y necesidades puntuales de cada compañía.

Como todo proceso de planificación, es necesario que todas las áreas de la empresas se involucren en este proceso pues imprescindible entender el estado real de las operaciones y las principales falencias en cuanto a seguridad de la información se refiere. Este es un paso fundamental para establecer las bases del plan de ciberseguridad y priorizar las actividades a ejecutar.

Hay que esclarecer que para que el plan con todas sus consideraciones y objetivos deben estar alineados con los objetivos del negocio. Esto permitirá establecer la información que debe ser protegida, los riesgos asociados y cómo se debe reaccionar ante ellos.
A continuación, explicaremos los pasos claves para un plan de seguridad adecuado y eficiente, según los lineamientos de cada organización:

  • Evaluar los riesgos: El primer paso para establecer un plan de ciberseguridad empresarial es evaluar los riesgos a los que se enfrenta la empresa. Esto puede incluir el tipo de datos que se manejan, la cantidad de personas que tienen acceso a ellos, los sistemas utilizados para procesarlos y el nivel de impacto que generaría a la empresa su potencial perdida. Al evaluar los riesgos, se pueden identificar las áreas que necesitan ser protegidas con mayor urgencia y las medidas necesarias para hacerlo.
  • Identificar los activos críticos: Después de evaluar los riesgos, es importante identificar los activos críticos de la empresa. Esto puede incluir datos confidenciales, propiedad intelectual y sistemas esenciales. Una vez identificados, se pueden implementar medidas de protección adecuadas para asegurarse de que no sean comprometidos.

 

  • Establecer políticas de seguridad: Las políticas de seguridad son un componente crucial de cualquier plan de ciberseguridad empresarial. Estas políticas establecen las reglas y procedimientos que deben seguirse para garantizar la protección de los activos críticos. Estas políticas pueden incluir la creación de contraseñas seguras, la limitación del acceso a los datos, la actualización de los sistemas y la implementación de medidas de seguridad adicionales, entre otros.

 

  • Implementar medidas de seguridad físicas: Además de las medidas de seguridad en línea, es importante implementar medidas de seguridad físicas como medida adicional para prevenir el ingreso de terceros no autorizados que puedan vulnerar la seguridad de la información. Esto puede incluir la instalación de sistemas de seguridad, como cámaras, alarmas y/o controles de accesos físico, así como la restricción de la entrada a áreas sensibles.

 

  • Capacitar a los empleados: Este es, quizás, el elemento más importante de cualquier plan de ciberseguridad empresarial. Es fundamental capacitar a los empleados sobre las políticas de seguridad establecidas por la compañía y su importancia para la continuidad de las operaciones, así como proporcionarles las herramientas necesarias para protegerse contra los riesgos cibernéticos. Esto puede incluir la formación en la detección de correos electrónicos maliciosos, el uso de contraseñas seguras y la identificación de sitios web maliciosos.
  • Establecer un plan de copias de seguridad: Igualmente es fundamental contar con plan completo de copias de seguridad, que establezca: el tipo de copias a realizar, los métodos y lugares de almacenamiento, la periodicidad de realización de las mismas. Esto garantizará tener salvaguardad la importación crítica y poder recuperarse en caso de ocurrencia de un ciberataque.

 

  • Realizar pruebas de seguridad: es importante realizar testeos de seguridad para garantizar que las medidas de protección implementadas sean efectivas. Estas pruebas pueden incluir simulaciones de ataques cibernéticos y pruebas de penetración para identificar áreas de vulnerabilidad. El objetivo de estas pruebas es, además, poder remediar a tiempo cualquier vulnerabilidad que pueda poner en riesgo la seguridad de los datos. Por eso la importancia de hacerlas periódicamente.

 

  • Establecer un plan de respuesta ante incidentes: estar preparados ante un posible ciberataque es vital para la supervivencia y continuidad. Por ello la instauración de una plan de respuesta que permita definir las acciones a tomar después del incidente es crítico para la organización. El plan debe incluir procedimientos para contener el incidente, identificar la causa raíz, restaurar los sistemas y comunicarse con los afectados. Es importante además socializarlo para que las partes involucradas tengan claro los roles y responsabilidades dentro del plan y este pueda ejecutarse sin mayores problemas.

 

  • Por último, es importante hacer una revisión del plan cada cierto tiempo para revisar que se están cumpliendo las tareas establecidas, que se encuentra actualizado y que los planes de acción, políticas, estrategias, están funcionando correctamente

Entender la importancia de llevar a cabo todas estas actividades ese esencial para proteger a su empresas de las amenazas cibernéticas que acechan actualmente. Aunado a ello está la obligatoriedad que tienen todas las organizaciones de tomar las medidas necesarias para proteger los datos personales de sus clientes y usuarios en general, lo que da mayor sustento a la necesidad de contar con un plan de ciberseguridad eficaz, que permita dar cumplimiento a la normatividad y mantener intacta su reputación.


De igual manera, no contar con un plan de ciberseguridad puede dar lugar a la improvisación si un ciberataque se llegara materializar, lo que al, final de cuentas, podría ser más desastroso para la organización pues, además de verse afectada la continuidad del negocio, se generaría una pérdida de confianza por parte de los clientes.

Tener un plan de acción preestablecido permitirá saber con antelación qué acciones tomar y cómo recuperar en el menor tiempo posible la operación del negocio, podrá dar un parte de tranquilidad en los grupos de interés de la compañía. Por ello, es un compromiso de todas las áreas corporativas ejecutar los procesos de manera tal que se asegure la integridad y confidencialidad de la información.

Asimismo, los altos directivos de cada compañía deben hacer su parte, no solo practicando hábitos de ciberseguridad adecuados, sino también facilitando la adopción de políticas e implementación de soluciones encaminadas a fortalecer la estrategia de protección de la información sensible. Hacer parte de la solución y no del problema es la mejor forma de respaldar el plan de ciberseguridad corporativo.

Contar con el apoyo de un experto consultor en materias de seguridad de la información puede hacer la diferencia a la hora de construir un plan de ciberseguridad ajustado a la realidad y requerimientos de la organización. Esto permitirá tener una mirada más holística de los procesos y problemáticas que pueda tener la organización y tomar medidas correctivas al respecto. Igualmente, de la mano de un consultor es posible hacer un seguimiento cercano al plan para revisar su efectividad y realizar los ajustes pertinentes, para que esté siempre actualizado frente a las amenazas vigentes.

En resumen, un plan de ciberseguridad es esencial para proteger los sistemas y datos de una empresa. La ciberdelincuencia es una amenaza constante y cada vez más sofisticada, por lo que es necesario tomar medidas preventivas para minimizar el riesgo de sufrir un ataque. Un buen plan de ciberseguridad debe incluir medidas de prevención, detección y respuesta, además de estar actualizado constantemente para adaptarse a las nuevas amenazas.

Es importante que todas las personas dentro de la organización sean conscientes de la importancia de la ciberseguridad y estén capacitadas para seguir las mejores prácticas. En definitiva, un plan de ciberseguridad sólido es fundamental para garantizar la continuidad del negocio y proteger la confidencialidad, integridad y disponibilidad de la información crítica de la empresa.

Está en manos de cada empresa tomar las decisiones pertinentes que garanticen la protección de sus datos y, más importante aún, los de sus clientes y usuarios. La forma más fácil de hacerlo: implementando un plan de ciberseguridad acorde.

Artículos Recomendados

es_CO